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Editorial, Torre Mayor.
Torre Mayor no sólo es el proyecto finisecular del
cambio de siglo mexicano, proyecta hacia el futuro inmediato, la entrada de
nuestro país a la globalización y a la conformación de un territorio global
de América del Norte, para el ejercicio de las disciplinas del desarrollo
inmobiliario, la planeación urbana, la arquitectura y las ingenierías, como
una plataforma que eleva los estándares del Mercado en México, a partir de la
experiencia de 41 años de Reichmann International en el desarrollo de grandes
centros corporativos de negocios alrededor del mundo, propiciando, en el caso de
la Ciudad de México, en conjunto con diez proyectos más, el desarrollo del
corredor Reforma-Alameda-Centro Histórico que promueve la actual administración
del gobierno de la Ciudad. Torre Mayor significa la omnipresencia de un mundo
global, e inicia un nuevo ciclo para la consecución de una civilización
unitaria, al que el medio profesional debe estar muy atento, el ciclo anterior
fue marcado de manera preponderante por el conjunto corporativo y residencial
"Del Bosque" de Metropolis, Hines e Ideurban, que contrataron a César
Pelli para realizar uno de sus primeros proyectos en Latinoamérica, el
desarrollo residencial y de oficinas que se levanta en medio del bosque de
Chapultepec, que junto con otros 75 proyectos más, significaron el mayor auge
de la inversión en la Ciudad con 6,200 millones de dólares en el sexenio
1988-1994, según Jorge Gamboa de Buen; en ese entonces escribimos que cada vez
sería más frecuente la incursión de firmas norteamericanas en el medio
inmobiliario mexicano, así como en el inicio del siglo XX, durante el
porfiriato la intervención de arquitectos europeos era muy importante, la
crisis mexicana de 1994-1995, frenaría parcialmente esta tendencia. Torre Mayor utiliza los más altos estándares en el
diseño estructural y la construcción sismorresistente de acero y concreto, con
la inclusión de disipadores de la energía del sismo a través de
amortiguadores que limitan el movimiento del edificio; eleva los estándares de
la integración de todos los sistemas de instalaciones en el edificio,
incluyendo la seguridad y la redundancia en sus sistemas eléctricos. En la Entrega del Premio IMEI, al edificio inteligente,
tanto Rick Ricker, Director General de Reichmann México, quien por respeto se
esforzó por hablar en español, como Arturo Aispuro Coronel, Vicepresidente de
Desarrollo de Reichmann, terminaron sus discursos, con la sentencia "Torre
mayor es una obra inmobiliaria de clase mundial para una Ciudad de Clase
Mundial", si la Ciudad de México en su conjunto no lo es, y es el
territorio donde se expresan las grandes desigualdades económicas y sociales,
no sabemos si el mundo de la civilización globalizada la empujará a serlo,
podrá ser positivo, siempre y cuando los mexicanos estemos conscientes de la
profundidad de nuestra cultura mesoamericana, Reichmann significa la globalización,
pero también la cultura y la tradición milenaria de su Presidente y
Propietario. Los
Editores
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